La Fundación
Plant-for-the-Planet ha anunciado hoy el lanzamiento de una nueva iniciativa global para garantizar que las perspectivas de niñas, niños y jóvenes se incluyan en el Balance Ético Global (BEG), una iniciativa histórica de la Presidencia de la COP30. Mediante la organización de diálogos autogestionados para niños y jóvenes, Plant-for-the-Planet proporcionará una plataforma fundamental para las voces de aquellos que heredarán todas las consecuencias de la crisis climática.Plant-for-the-Planet coloca las voces infantiles en el corazón de la justicia climática
Inspirado en el Balance Global del Acuerdo de París, el BEG está diseñado para superar el análisis técnico del progreso climático. Para lograrlo, se centra en los dilemas morales y éticos de la crisis climática, un principio fundamental que se alinea perfectamente con el trabajo de Plant-for-the-Planet desde 2007. Si bien el BEG reclama explícitamente las voces de los jóvenes, los activistas y los pueblos indígenas, no menciona hace referencia concreta a los niños.
Plant-for-the-Planet, junto con otras organizaciones comprometidas con los niños y jóvenes, ha adaptado la propuesta del GES para llenar este vacío. Esta adaptación se basa en la creencia de que los niños y jóvenes no solo deben ser víctimas de la crisis climática, sino también poderosos agentes de cambio. La serie de diálogos autogestionados se llevarán a cabo con niños y niñas de varios países del Norte y del Sur Global, entre ellos Alemania, Brasil, Chile, Colombia, India, México, Nepal, Nigeria y Uganda. El primero tendrá lugar en Santiago de Chile, el 30 de agosto.
Las voces infantiles en la COP 30: “Una exigencia moral”
Sus reflexiones son sumamente relevantes y aportan gran valor, pues ofrecen una perspectiva única basada en la justicia intergeneracional, la experiencia propia y una claridad moral imparcial y libre de beneficios personales. Este enfoque cuenta con el respaldo de la
Corte Internacional de Justicia (CIJ) y su reciente opinión consultiva confirmando la acción climática como una cuestión fundamental de derechos humanos. Las aportaciones surgidas en éstos diálogos serán recopiladas y presentadas a la presidencia de la COP 30. Una delegación de 30 niños y niñas de Belém, Brasil, ciudad anfitriona de la COP 30, formados por Plant-for-the-Planet como Embajadores por la justicia climática representarán a sus pares en la COP 30, asegurando que las voces infantiles de todo el mundo se escuchen directamente ante los líderes mundiales presentes.Estamos convencidos que la acción climática es en esencia una cuestión de justicia y derechos humanos. Al incluir las voces de los niños y niñas, transformamos un debate técnico en un compromiso profundo y orientado al futuro que heredarán. No es un gesto simbólico, es una exigencia moral
Luciano Frontelle, director ejecutivo de Plant-for-the-Planet Brasil
