Fundación Plant-for-the-Planet España presenta a la consejera Fina Martínez el convenio pionero que restaurará 142 hectáreas de monte público en el entorno del embalse Guadalhorce-Guadalteba

La fundación ejecutará el Proyecto de Absorción n.º 24 del Catálogo Andaluz en Antequera (Málaga), con un total de 142 hectáreas sin coste para la Junta y con un compromiso de 30 años

SEVILLA, 3 de noviembre de 2026. El director general de la Fundación Plant-for-the-Planet España, Jordi Juanós, y su director técnico, Ángel Lobo, han mantenido una reunión de trabajo con la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Fina Martínez. Al encuentro asistieron también la secretaria general de Medio Ambiente y Cambio Climático, Carmen Jiménez Parrado, y la coordinadora de la Secretaría General, Elena Ortega Díaz. La fundación presentó a la nueva consejera su trabajo en Andalucía y, en especial, el convenio de colaboración firmado el pasado mes de octubre para ejecutar uno de los proyectos de absorción de CO₂ del Catálogo Andaluz.

Un proyecto ya adjudicado en el Catálogo Andaluz de Proyectos de Absorción

El convenio permite a la Fundación Plant-for-the-Planet España ejecutar el Proyecto de Absorción n.º 24 del Catálogo Andaluz. La actuación se desarrollará en el monte público Zona de Protección del Embalse Guadalhorce-Guadalteba (MA-60003-JA), en el término municipal de Antequera.

La fundación restaurará  unas 142 hectáreas de terreno público con especies propias del monte mediterráneo. El coste estimado es de 1.666,78 euros por hectárea, cerca de 237.000 euros en total, que asume íntegramente la fundación. El proyecto no tiene coste alguno para el presupuesto autonómico.

La Secretaría General de Medio Ambiente y Cambio Climático adjudicó a la fundación la prioridad para ejecutar este proyecto por resolución del 10 de junio de 2026. El convenio, firmado en octubre, tiene una vigencia de 30 años, prorrogable hasta 50, para acompañar el ciclo completo de regeneración del bosque mediterráneo.

Bosque que se mide, se certifica y se registra

El convenio aplica la Ley 8/2018 de medidas frente al cambio climático en Andalucía. El propio texto lo define como un acuerdo de naturaleza pionera. El carbono que absorba la nueva masa forestal se certificará en Unidades de Absorción (UDAs), con la metodología reconocida por la Oficina Española de Cambio Climático.


Estas unidades se inscribirán en el Registro del Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones (SACE). Las empresas y entidades con huella de carbono inscrita podrán aplicarlas a sus compromisos climáticos. La fundación las transmitirá sin ánimo de lucro y la Junta supervisará la dirección técnica del proyecto.

El modelo responde a una necesidad creciente del tejido empresarial. El Real Decreto 214/2025 extiende la obligación de calcular la huella de carbono y publicar planes de reducción. Proyectos como el de Guadalhorce-Guadalteba ofrecen a las empresas andaluzas absorciones locales, verificables y con supervisión pública.

El bosque financia su propio cuidado

La principal novedad del modelo es cómo garantiza la permanencia. Los recursos generados por las unidades de absorción se destinarán al mantenimiento de las propias plantaciones: riegos de apoyo, reposición de marras, cuidados culturales y prevención de incendios.

Así se resuelve el punto débil de muchas reforestaciones, que se plantan pero no se cuidan. El carbono que fija el bosque sostiene su conservación durante los 30 años de vigencia del convenio, sin depender de nuevas aportaciones públicas.

Restauración frente a la erosión y la desertificación

Más allá del carbono, la forestación protegerá el suelo y la cuenca de uno de los grandes sistemas de embalses de la provincia de Málaga. El proyecto contribuye así a frenar la erosión y la desertificación, uno de los objetivos de la nueva Ley 3/2026 de Montes de Andalucía.

Andalucía es una de las tres regiones prioritarias de la fundación. Durante la reunión, el equipo presentó sus proyectos de restauración en Doñana y sus Anillos Verdes urbanos en Granada y Alcalá de Guadaíra. También expuso LABB, su programa de liderazgo ambiental para niños y jóvenes.